Va por mi cuenta… Genoveva Caballero

Mancera y León Tovar saludan con sombrero ajeno

Por: Genoveva Caballero

Hoy, al filo de las once de la mañana, en el patio central del edificio del Ayuntamiento de la Ciudad de México el doctor Mancera dio el banderazo de salida a 85 unidades que cubrirán el corredor Chapultepec Palmas y que sustituirán a los ruidosos. destartalados y feos microbuses que también afeaban las calles de aquella pomposa zona.

Mientras los invitados y personal de prensa, camarógrafos, reporteros y fotográfos se agolpaban como podían en el atiborrado patio, don Miguel cuchicheaba con Rufino H. León, su flamante secretario de Movilidad quien, a su vez, parecía cubrirse de gloria con el arranque de las flamantes unidades Mercedes Benz equipadas con tecnología de punta y que resolverán el escollo de mover a los muchos trabajadores que acuden a laborar a aquella zona del Distrito Federal, trabajadores que provienen de todos los puntos de la metrópoli y zona conurbada, personal que puede catalogarse, casi todo, como de clase ‘vulnerable’: albañiles, sirvientas, meseros, cajeras de autoservicio y oficinistas de medio pelo que no poseen automóvil.

Desde hace décadas las organizaciones de colonos de las Lomas de Chapultepec, Lomas Virreyes, Bosques de las Lomas, Huixquilucan y hasta Contadero habían hecho presión a los gobiernos capitalinos para que por “sus” calles no circularán esos transportes portadores de pobres. El gobierno desde la época de Manuel Camacho Solís y su plan de innovar con el ingreso de microbuses, obligó a los transportistas a adquirir los hoy tan mal afamados microbuses, casi todos en Havre (cuyos dueños luego fueron indiciados y perseguidos como defraudadores, caso que aún no queda claro y que involucra a varios muertos como el ex líder de la Ruta 100, pero esa es otra historia).

De aquella pulverización quedaron algunos “camioneros”, pequeños empresarios dispuestos a apostarle a la concesión del transporte público y así surgieron varias empresas, cooperativas y asociaciones civiles que se la jugaron y se endrogaron por mover a los pobladores de la ciudad, una de ellas, Atrolsa, porfió y pudo conseguir financiamiento para comprar esos 85 autobuses que engalanarán el corredor de Chapultepec hasta Naucalpan. La pregunta es ¿por qué se para el cuello el Gobierno Capitalino si la inversión, el desgaste, el compromiso provino de los transportistas? ¿Los acuerdos metropolitanos para cambiar el desplazamiento de los ciudadanos a través de la Ciudad de México son mérito de Mancera, de Rufino H. León o de los ciudadanos y concesionarios? Es pregunta.

Apunte: El imberbe joven de nombre Diego quien fungió como repartidor de stickers de prensa en el acontecimiento matutino del banderazo a la línea Chapultepec Lomas, trató a los reporteros con la punta del pie “porque no los conoce y no están en la lista”. Si leyera prensa, sabría que muchos de ellos ya estaban reporteando cuando él no ingresaba aún a la primaria.

-o0o-

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s