En el MAP ven la figura de Yolanda Vargas Dulché como un fenómeno de masas

Especialistas se reunieron en la mesa redonda “Sociología de masas, entre la realidad y la ficción” para reflexionar sobre la obra de la reina de las historietas.
Yolanda toma la realidad, la transforma, la elabora, la hace consumismo y la regresa de nuevo al barrio: Armando Ramírez

Yolanda Vargas Dulché fue una mujer multifacética que vivía contando y creando historias. Con una sensibilidad muy especial, llevó su experiencia individual a sus historias, con las que muchos mexicanos se identificaron. Ese es el valor de una obra que habría, no solo estudiar, sino reivindicar, en opinión del sociólogo Gerardo Estrada.

La incursión de la argumentista Yolanda Vargas Dulché en el cine, la televisión y la historieta, fue motivo de análisis en la mesa redonda “Sociología de masas, entre la realidad y la ficción” realizada en el Museo de Arte Popular (MAP), en el marco de la muestra-homenaje Yolanda Vargas Dulché. Contadora de historias, que estará abierta al público hasta el 31 de marzo.

Para el director del Festival de la Ciudad de México (fmx) y el crítico de televisión Álvaro Cueva, la reina de las historietas es un fenómeno de masas que no ha sido estudiado y al que el mundo intelectual y cultural, le ha dado la espalda.

¿Por qué en nuestras universidades no se estudia a Yolanda Vargas Dulché, no se le cita, se le habla con respeto y se le da su lugar como parte de la cultura de este país?, cuestionó Cueva.

A su manera de ver, las historias de Vargas Dulché son tan importantes en términos literarios como las de los mejores autores del romanticismo europeo. “Esos escritores cuestionaban la moralidad de su época con argumentos críticos y sentimentales, ¿no es esto Rubí?, ¿Ladronzuela?

“Los escenarios de Yolanda Vargas Dulché eran tan exóticos como los de Gustavo Adolfo Bécquer, llevaron perfecta concordancia con el dramatismo de la situación como Alejandro Dumas y nos hablaron a través de otros pueblos y otras culturas. ¿No es esto El pecado de Oyuki o Yesenia?”.

En el auditorio del MAP, la noche del 14 de marzo, expuso que como obra social, los trabajos de Vargas Dulché son fundamentales. La describió como pionera en el manejo de conflicto de género y una escritora valiente que se atrevió, en las décadas de los 60 y 70, a cuestionar lo que significa ser hombre y mujer, lo que a su manera de ver, implicó astucia y reto.

“Hay que mirar más allá de las etiquetas, leer, ver y disfrutar la obra de Yolanda Vargas Dulché con otros ojos, los de la inteligencia. Ella no escribía melodramitas baratos buenos y malos, escribía historias donde el azar era lo que detonaba los conflictos como los libros de Paul Auster. Ella sabía lo que hacía y lo hacía por y para el pueblo”.

En la mesa redonda, en la que también participaron el investigador fílmico José Antonio Valdés Peña, el escritor Pável Granados y la historietista Laura Bolaños, el cronista Armando Ramírez afirmó que Vargas Dulché fue una de las creadoras de la cultura popular más emblemática de la última mitad del siglo XX, que contribuyó a documentar las visiones de las relaciones sentimentales y sociales.

Comentó que la creadora de Rubí y Memín Pinguín en los años 60 y 70, encuentra su éxito y público al escribir sus historias basadas en sentimientos, aspiraciones, personajes, conflictos e historias que emanaban de la mentalidad de la misma gente, ella recreó un universo del barrio y lo volvió un producto de consumo. “Es tan real en la identidad e imaginario colectivo, que logra la identificación de la gente.

“Cuando una persona de mucho éxito tiene identidad con la gente, pertenece a la cultura popular y no está exento de pertenecer a un producto de consumo, éxito o cultura masiva; ese es el gran fenómeno que tiene Yolanda, es pura, toma la realidad, la transforma, la elabora, la hace consumismo y la regresa de nuevo al barrio”.

Al tomar la palabra, José Antonio Valdés comentó que Vargas Dulché fue una escritora que pasó por todos los extractos de la sociedad mexicana; que tiene una filmografía breve pero sustanciosa en el cine mexicano, con siete películas, de las cuales cuatro fueron éxitos taquilleros: María Isabel (1968), El amor de María Isabel (1969), Rubí (1969) y Yesenia (1971), en cuyas historias hablaba del racismo, el campo contra la ciudad y las clases sociales.

El escritor Pável Granados, quien habló de la historieta Vida de Agustín Lara realizada por Vargas Dulché, señaló que la empresaria sabía contar historias de manera excepcional. “En sus relatos hay mensajes de género, culturales, sociales, una relación entre el amor y el dinero”.

En la mesa moderada por el director del MAP, Walter Boelsterly, la historietista Laura Bolaños se refirió a la entrada de la mujer en el mundo de la historieta mexicana y dijo que Vargas Dulché en sus argumentos plasmaba la esencia de la gente, que encontraba en sus historias lo que buscaba y quería ver. “Para mí es la historietista más grande, porque nadie ha tenido su trascendencia. Ella es excepcional”.

A manera de homenaje, el Museo de Arte Popular, ubicado en Revillagigedo No. 11, Centro Histórico; inauguró la exposición Yolanda Vargas Dulché. Contadora de historias, la cual exhibe imágenes, videos y objetos, que cuentan del paso de la escritora por la radio, la historieta, el cine y las telenovelas. La muestra estará abierta al público hasta el 31 de marzo.

*De Conaculta, México

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s